Talleres literarios en Casa de Uruguay

YOGA, LITERATURA Y SILENCIO (Inicio: 16 enero 2018 de 19:00 h a 20:30 h, todos los martes)
Desde hace muchos años, el yoga y la literatura han configurado mis dos vocaciones más íntimas para saber reconocer la Belleza en lo cotidiano. Por eso, para mí es un placer presentar este curso regular y compartir las enseñanzas de los principales maestros que también se dejaron cautivar por estas dos luces. Así que, si te gusta el yoga, la literatura y el silencio, esta práctica es para ti.
Te propongo, pues, clases de hatha yoga vinyasa bajo la luz inspirada de algunos de los maestros más relevantes de la cultura y la metafísica hindúes, desde la poética de R. Tagore hasta los escritos desafiantes del siempre polémico J. Krishnamurti.
Objetivos:
1. Conectar con la naturaleza divina que hay en ti
2. Enraizarte con deleite en una respiración consciente
3. Fortalecer y flexibilizar el cuerpo. Asanas
4. Aprender técnicas de respiración. Pranayama
5. El arte de silenciar.
6. Y... jugar... y celebrar el Kula (comunidad)
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PRECIO (4 SESIONES/MES): 50 € (grupos reducidos)
Es necesario hacer el ingreso antes del inicio del taller o curso en:
ES52 2100 0780 1202 0010 6167
(en «concepto» poner el nombre del taller y de la persona que se inscribe)
Enviar justificante de pago por email a:
tallerescarenabarcelona@gmail.com
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Imparte las clases: Elena Morilla Serrada
Licenciada en Historia y Doctorada en Filosofía contemporánea, es profesora certificada de yoga (con más de 700h de formación); y formada en masaje ayuryoga bajo el estilo de KusumModak.
Su aprendizaje se estableció bajo la enseñanza de SwamiSivananda pero en sus últimos años está profundamente inspirada por otros estilos muy dinámicos como Anusara yoga y Vinyoga. Es estudiante de sánscrito por la Universidad de Barcelona y su estancia en Raiwala, India, en el Asrham de SwamiBrandev bajo los auspicios del yoga integral, determinó su vocación para transmitir.
Elena destaca por su capacidad de ver el potencial de los estudiantes, y en su manera particular de instruir y acompañar en el aprendizaje individual y grupal.

Antonio "Taco" Larreta



Nacido en Montevideo en 1922, comenzó su carrera como actor amateur y crítico de teatro, y fundó el grupo Club de Teatro con el que puso en escena grandes clásicos. Trabajó entonces en España, Francia e Italia, siendo en este último país donde consiguió una beca como ayudante de Giorgio Strehler en el Piccolo Teatro de Milán en 1955.
A principios de la década de 1960 concertó una temporada de teatro en España con La obra de lope de Vega "Porfiar hasta morir", que fue galardonada con el Premio Larra por su puesta en escena.
Ya en su etapa como exiliado coincidió con el actor Sancho Gracia, quien le ofreció crear el guión de la serie televisiva "Curro Jiménez" (1976-77). Gracia había pasado su infancia en Uruguay.
En 1980, su novela Volavérunt, basada en el pintor Francisco de Goya, fue galardonada con el Premio Planeta. En 1992 Larreta obtuvo el Premio Goya al mejor guión adaptado por "El Maestro de esgrima", basado en una novela de Arturo Pérez Reverte.
Su primera película como director fue 'Nunca estuve en Viena' (1989), protagonizada por la también uruguaya China Zorrilla, y como actor protagonizó filmes como 'La ventana', del argentino Carlos Sorín en 2008.


Albert Caraco

Nació en Constantinopla en 1919 y falleció en París en 1971. Durante la Segunda Guerra Mundial su
familia buscó refugio en Montevideo, donde Albert vivió hasta el año 1963. Viajó entonces a París, pero mantuvo la nacionalidad uruguaya hasta su muerte. Pese a ser un autor valorado en Francia, es un desonocido en su país de acogida. El actor y director austríaco Werner Ruzicka dejó grabada, bajo el seudónimo de Akizur, una obra suya, “Que venga el caos”.





Rolando Faget

Poemas

Son desbordadas noches                                     
caminares bajo la luna afuera
el mundo activo oleaje en la cabeza
marejada de ruidos y de impulso
agudo grito astucia de esas noches.

Noches que son alcohol y que son vasos
desasosiego andante compulsivo
reprochables virajes de arraigo y desarraigo.

Es quedarse desnudo mirándose a uno mismo,
es nada sucediendo y todo adentro.
Horas que no son nada, noches como de ausencia repentina
buscando el permanente, frágil renacimiento.

                                                                                            De Poemas del río marrón (1971)

Obituario

Rafael Cárdenas

Nos llega la noticia del fallecimiento del "viejo" Cárdenas.
Desde ésta, que fue su casa, queremos manifestar nuestro más sentido homenaje a quien vivió intensamente y transitó más de un exilio. A quien fue portador del fuego y encendió a su paso por la vida a todo aquél que se le acercó.
Compañero de determinación irreductible, defensor incansable de los principios de solidaridad con el combate por la libertad de todos los pueblos, ejemplo de lucha y resistencia.
Nos deja el legado de su ejemplo, sus convicciones, su compromiso con los valores éticos, su espíritu luchador, su generosidad, su valentía, honestidad y entereza.

Casa del Uruguay en Barcelona

De Casa de Uruguay Barcelona



Recibimos con profundo dolor la noticia del fallecimiento de Daniel Viglietti. En Casa del Uruguay tuvimos el inmenso honor de disfrutarlo en Barcelona en varias ocasiones, siempre solidario, comprometido con su tiempo y la gente latinoamericana. Músico, poeta y sobre todo, ser humano lúcido y valiente.

Hasta siempre querido amigo.





María Esther Gilio entrevista a Idea Vilariño





Siempre recuerdo la impresión que me dejó un verso de uno de tus más viejos poemas: "Cada uno es un fruto madurando su muerte", decías. Ahora al volver a verlo en " Poesía Completa", de Cal y Canto, supe que tenías 19 años. Me pregunto qué te habría pasado para que tuvieras ya una idea tan clara de la fugacidad de la vida.

Era aun más chica cuando ya pensaba en la muerte. Hace poco rompí unos poemas de cuando tenía 12, 13 años y en ellos estaba la muerte muy presente. Yo escribía antes de saber escribir. No sabía escribir pero me fabricaba versitos, estupideces, que guardaba en la memoria. Muchas veces no sabía qué quería decir una palabra pero la usaba porque era linda.

¿Y sobre qué escribías siendo tan chica? ¿Sobre flores, pájaros?

Sí, sí. Y también sobre la patria. Recuerdo..."Fue mi patria tierra amada, que las fieras habitaban. Y entre las flores del ceibo, los picaflores volaban...", dice Idea y sonríe. Una breve sonrisa giocondina, como dijo Onetti alguna vez. 

La pelota



Cuando yo tenía ocho años pasé una larga temporada con mi abuela en una casita  pobre. Una tarde le  pedí muchas veces una pelota de varios colores que yo veía a cada momento en el almacén. Al principio mi abuela me dijo que no podía comprármela, y que no la cargoseara; después me amenazó con pegarme; pero al rato y desde la puerta de la casita -pronto para correr- yo le volví a pedir que me comprara la pelota. Pasaron unos instantes y cuando ella se levantó de la máquina donde cosía, yo salí corriendo. Sin embargo ella no me persiguió: empezó a revolver un baúl y a sacar trapos. Cuando me di cuenta que quería hacer una pelota de trapo, me vino mucho fastidio. Jamás esa pelota sería como la del almacén. Mientras ella la forraba y le daba puntadas, me decía que no podía comprar la otra. Y que no había más remedio que conformarse con ésta. Lo malo era que ella me decía que la de trapo sería más linda; era eso lo que me hacía rabiar. Cuando la estaba terminando, vi cómo ella la redondeaba, tuve un instante de sorpresa y sin querer hice una sonrisa; pero enseguida me volví a encaprichar.

Milton Schinca

Al regreso de su exilio mexicano de cinco años, Schinca comenzó a dictar en Montevideo un Curso
titulado "Para iniciarse en la escritura literaria"  en el que enseñaba técnicas y procedimientos para escribir narrativa, poesía y teatro, ilustrándolo con autores universales, aunque con preferencia uruguayos y latinoamericanos. Al terminar dicho Curso, Schinca acostumbraba hacer llegar a sus alumnos el siguiente texto, como motivo de reflexión acerca del camino que iban a emprender.

En este final, en este comienzo

Si pensás que cuando llegues a escribir literatura, el que va a escribir sos tú, mejor no escribas. Pobre del escritor que no sepa que el yo-escritor no existe, que dentro de él escriben multitud de "otros"; otros seres que fueron, otras historias, otras maneras de mirar el mundo. Cómo vienen a confluir en nosotros, no lo sabemos; pero eso no varía en nada la verdad de que escribir es siempre un acto poblado, una conjunción que llega de muy lejos y que trae el aporte de mil correntadas, incluso de algunas que jamás vimos ni veremos.